Cuando vemos a nuestro perro rascarse, lo normal es que pensemos que tiene pulgas. ¡Es tan fácil que las cojan en determinadas épocas del año! Al acudir a los lugares habilitados para jugar, al rebozarse por el campo o al jugar con otros perros, las pulgas pueden viajar de unos a otros y acabar contaminando a nuestro peludo. El primer síntoma, suele ser que se rasque como un loco. Toca desparasitar y dar un buen lavado y cepillado para eliminar todo lo que tengan, así como desinfectar todo lo que haya estado en contacto con el animal. Los sofás y los colchones están incluidos, pues allí es fácil que aniden las pulgas.
La piel puede quedar irritada por las picaduras de las pulgas incluso cuando ya no hay, por lo que el perro seguirá rascándose. E irritando más la piel. Sobre todo, si tiene sensibilidad o alergia a las picaduras, algo más frecuente de lo que creemos. Para aliviar este tipo de molestias, se puede aplicar un Spray que calma el picor de la piel de los perros.
Hay otras razones que también pueden llevar aparejado el síntoma del picor. Una de estas razones es una alergia alimenticia. Los piensos secos son un excelente alimento para los perros, pero a veces contienen ingredientes que no toleran bien algunos animales. Es lo mismo que sucede con personas que son intolerantes a la lactosa o que tienen picores cuando comen picantes. Por eso, si el perro se rasca y tiene malestar durante varios días, hay que ir al veterinario para que evalúe si puede haber cualquier otro tipo de problemas (hay enfermedades graves del hígado cuyos primeros síntomas pueden ser picores sin causas aparentes). Una vez que se ha descartado una enfermedad, tocará comenzar a cambiar de alimentación.
No es sencillo saber a qué tiene alergia el perro, la única manera de conseguir resolver el problema es probando diferentes piensos, mejor si son hipoalergénicos. Estos piensos ya no contienen las sustancias que, generalmente, son las causantes de las reacciones alérgicas. Se pueden administrar antihistamínicos para controlar el picor mientras no se encuentra el alimento adecuado, así como los sprays calmantes. Y hay que darle tiempo al pienso para ver si funciona, ya que no se va a saber en un día ni dos. Lo normal es esperar al menos quince días para ver resultados. Una vez que se encuentre el pienso adecuado, el picor desaparecerá.