El campo de actuación de los abogados especialistas en familia en Vigo comprende todas las relaciones que surgen como consecuencia del matrimonio, la filiación, la patria potestad y otros vínculos en esta unidad de convivencia.
En concreto, los conflictos intergeneracionales protagonizan un alto porcentaje de los litigios en esta rama del derecho. Surgen entre padres e hijos adolescentes, entre estos con hermanastros o entre progenitores y segundas parejas. La mediación es clave para evitar un agravamiento de las relaciones familiares.
Otro conflicto usual en derecho de familia surge tras el fallecimiento de padres, abuelos u otros miembros, acontecimiento que puede desencadenar problemas de sucesión y de transmisión patrimonial. Su origen es diverso: una distribución injusta de los bienes, la difícil interpretación del testamento o la mala relación entre los herederos. Para resolverlos, los abogados median entre las partes en busca de intereses en común. Solo de esta forma pueden alcanzarse acuerdos que satisfagan a todos.
Por su parte, el divorcio o separación familiar es fuente de litigios. Cuando el vínculo matrimonial se rompe en términos poco amistosos, surgen fricciones relacionadas con la custodia de los hijos, el horario de las visitas o el reparto de los bienes. Si la mediación fracasa, el conflicto seguirá el cauce judicial, proceso que puede alargarse durante años y que acarrea un coste elevado.
En particular, los conflictos de tipo parental representan, en sí mismos, una especialidad del derecho de familia. Los expertos en separaciones abogan por soluciones justas y equitativas para las partes involucradas, anteponiendo el bienestar de los hijos al resto de consideraciones.
Como parte de esta especialidad legal, los abogados de familia se implican en disputas financieras, que surgen frecuentemente al decidir la manutención, las responsabilidades económicas de cada progenitor, etcétera. De nuevo, se buscará un acuerdo justo y razonable para las partes, en armonía con la legislación vigente.