Aunque las Islas Cíes suelen llevarse gran parte de la fama, y con toda la razón del mundo, tengo muchísimas ganas de dedicarle una visita este verano a su vecina menos conocida pero igualmente fascinante: la Isla de Ons. Ambas forman parte del Parque Nacional Marítimo-Terrestre das Illas Atlánticas de Galicia, pero no sé que hacer en la Isla de Ons para que sea una experiencia diferente, quizás tenga un toque más auténtico y vivido, y eso es algo que me atrae enormemente. Ya estoy empezando a mirar cómo conseguir los permisos y reservar el billete de barco, probablemente desde Bueu o Portonovo, ¡hay que planificarlo con tiempo!
Mi plan ideal para aprovechar al máximo un día en Ons combina un poco de todo lo que la isla ofrece. Lo primero en mi lista es, sin duda, ¡caminar! He oído maravillas de las diferentes rutas de senderismo que recorren la isla. Me apetece especialmente hacer la que sube hasta el faro, que imagino ofrecerá unas vistas panorámicas impresionantes de la Ría de Pontevedra y, si el día está claro, quizás hasta de Sálvora o las propias Cíes. Otra ruta que me llama la atención es la que lleva al misterioso «Buraco do Inferno», esa furna marina que dicen que impresiona con el oleaje.
Por supuesto, también quiero dedicar tiempo a explorar sus playas. Sé que Melide es famosa por ser una de las playas nudistas más bonitas y salvajes, pero también me apetece descubrir otras calas más pequeñas y recogidas como Area dos Cans, cerca del pequeño núcleo de O Curro, o Canexol. Imagino arena clara, aguas cristalinas (¡y seguro que bien frías, como mandan los cánones atlánticos!) y ese entorno natural tan característico del Parque Nacional.
Pero si hay algo que tengo marcado en rojo en mi itinerario personal para Ons, es la parada gastronómica. ¡No concibo una visita a la isla sin probar su plato estrella: el famoso «pulpo á illa»! Sentarme tranquilamente en la terraza de alguno de los restaurantes que hay en O Curro, el pequeño pueblo marinero, y disfrutar de ese pulpo cocido con su ajada especial, o de cualquier otro marisco fresco recién llegado, con vistas al mar… creo que eso es parte esencial e irrenunciable de la experiencia Ons.
Esa combinación de naturaleza espectacular, con senderos que te permiten recorrerla y calas vírgenes donde desconectar, junto con ese toque más humano y tradicional del pueblo y su exquisita gastronomía local, es lo que más me ilusiona de Ons. Estoy seguro/a de que será una jornada increíble, una forma diferente de disfrutar de nuestro paraíso cercano aquí en las Rías Baixas.